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Internet ha supuesto una revolución en el acceso a la información general, y a la información médica en particular. Internet pone a nuestro alcance un vasto conjunto de conocimientos e información. Google, el buscador más usado, escanea en la actualidad más de 8.000 millones de direcciones URL, donde se puede encontrar de todo. Podemos decir que todo lo que necesitamos saber se puede encontrar en Internet. Para ello además ya no es necesario estar sentado frente a un ordenador de sobremesa, sino que podemos conectarnos a través de dispositivos inalámbricos, como los teléfonos móviles y los ordenadores de bolsillo.
Toda la información médica relevante está en Internet. Sin embargo, no siempre es fácil saber dónde encontrarla, y sobre todo, no toda está disponible para todo el mundo: muchos de los recursos de calidad son de pago. Sin que exista necesariamente una relación entre la gratuidad y la calidad de la información, los recursos de mayor prestigio reservan al menos parte de sus contenidos para los suscriptores de pago.
La tendencia actual de las revistas científicas es a ofrecer gratis los artículos “originales” de estudios de investigación, de manera inmediata o después de un tiempo de carencia que oscila entre meses y años, siendo el acceso a los mismos anónimo o solo para usuarios registrados, previa identificación; sin embargo, la mayoría de las revistas no permiten el acceso gratuito e inmediato a sus artículos de revisión, de manera que éstos solo están disponibles para los suscriptores de pago, o transcurrido un periodo más o menos largo de tiempo, lo que les resta vigencia e interés.
Los libros de medicina tradicionales cada vez tienen menos razón de ser; el retraso que sufre la publicación impresa desde que los autores los escriben, y su elevado coste, hacen que adquirirlos resulte demasiado caro y que la información que presentan no sea la más actual. Internet ha permitido resolver el problema de la vigencia de los contenidos, pero este valor añadido encarece el producto, de manera que la suscripción a los mejores recursos (UpToDate, Harrison’s online, MD-consult, etc.) no está al alcance de cualquiera.
En los últimos años se han desarrollado iniciativas para ofrecer de manera gratuita y anónima la información médica en Internet. El objetivo de nuestro anterior proyecto, REMI, como el de otros similares, es presentar información útil y gratuita a todos los profesionales relacionados con el enfermo crítico. REMI es ya una revista “veterana” dentro de la breve historia de Internet, y ha tenido una gran aceptación, lo que nos ha animado a dar un paso más en la misma dirección.
Ahora presentamos un nuevo proyecto que es más ambicioso y que costará más trabajo poner en marcha: la creación y el mantenimiento de un libro electrónico de Medicina Intensiva, que se irá completando en los próximos meses y se mantendrá actualizado en el futuro, de manera que siempre esté puesto al día. El Libro Electrónico de Medicina Intensiva pretende ser un producto de gran calidad, y estará disponible para todos los lectores de forma gratuita y anónima, sin necesidad de identificarse o aportar datos personales. Para conseguir poner en marcha este proyecto contamos, como siempre y sobretodo, con la ilusión y el esfuerzo personales, que constituyen nuestro principal activo, y esperamos contar además con el soporte de particulares, empresas e instituciones que nos ayuden en esta tarea. Si nuestro proyecto tiene éxito nadie tendrá que invertir elevadas sumas de dinero en suscribirse a revistas o portales médicos para disponer de contenidos de calidad.
El Libro Electrónico de Medicina Intensiva ha abierto ya sus primeras páginas, y está alojado en Uninet, de cuya comunidad de usuarios formamos parte. Está gestionado por una asociación sin ánimo de lucro: AFORCE (Asociación para la Formación en Medicina Intensiva, Crítica y de Emergencias).
Si deseas ponerte en contacto con nosotros para cuestiones relacionadas con este proyecto, escribe a la siguiente dirección de correo electrónico: intensivos@uninet.edu
Eduardo Palencia Herrejón
Libro Electrónico de Medicina Intensiva, mayo 2008
intensivos@uninet.edu |